Tu mazo está vivo y se reproduce. Una carta de criatura pega con toda la población de su cepa, así que tu poder está en las cartas que nunca robas. Pasa la capacidad de carga y lo que se desborda se vuelve salvaje en tu mano. Un roguelike deckbuilder sobre una colonia incontrolable.

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No disponible en Español (Latinoamérica)

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Este juego aún no está disponible en Steam

Fecha de lanzamiento prevista: Cuarto trimestre de 2026

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Acerca de este juego

Tu poder está en las cartas que no podés robar.

Cada carta de criatura pertenece a una cepa. Al jugarla no pega con el número impreso: pega con la población entera de esa cepa, en todo tu mazo a la vez. Mazo de robo, descarte, mano; todo cuenta. Nunca necesitás encontrar la carta correcta. Solo necesitás que exista.

Cada carta hace la misma pregunta, todos los turnos.

COSECHARLA para hacer daño ahora, o SEMBRARLA para criar más de su cepa y pegar más fuerte durante el resto de la partida. No hay barra de energía. Tu mano se rellena hasta cinco cartas y podés gastarlas todas: el costo de sembrar es simplemente el daño que elegiste no hacer. La codicia tiene un eje: apostá a fondo por una sola cepa y conseguí un multiplicador que se derrumba de una, o abrí el abanico y conseguí algo estable que nunca explota.

La capacidad de carga es el techo. Pasarlo es como conseguís municiones.

Cada cepa tiene su propio límite. Cruzalo y la reproducción se traba, cada fin de turno escupe cartas Salvajes a tu mazo, y si dos cepas se desbordan al mismo tiempo, la más grande se come a la más chica. Las cartas Salvajes son peso muerto que no podés jugar. También son el único combustible de BLOOM.

BLOOM es una bomba que armás con tus propios errores.

Seis cartas Salvajes la activan, y un medidor permanente muestra exactamente cuánto hace la detonación y cuánto te cuesta, así que nunca es un castigo aleatorio. Juntá dieciocho y estalla sola. Cada turno que esperás hace la bomba más grande, el retroceso más pesado y tu mano más muerta. Detonala y cada cepa se desploma hasta su límite: reconstruís desde media colonia.

Los enemigos miran lo que estás criando y te dejan un hueco.

Diecinueve enemigos, con cada ataque anunciado dos turnos antes y una condición escrita abajo. Cumplila antes de terminar tu turno y el golpe cae liviano. La verificación lee tu colonia en el instante en que parás, así que el aviso nunca dice solo «cuánto me va a doler», sino «qué me está permitido hacer este turno».

Cada partida corre sobre una física distinta.

Firmás un Contrato antes de elegir una sola cepa, y reescribe las reglas de toda la partida: una restricción y una compensación, nunca un simple «esta vez es más difícil». Sequía aplasta todos los límites pero te da una criatura extra por siembra. Manos Desnudas te saca PODAR por completo. Monocultivo te da una cepa en vez de dos y después la vuelve enorme. Asfixia duplica tu desborde y te deja detonar el doble de temprano.

La partida termina en una lámina que da ganas de compartir.

Ganes o mueras, te llevás una lámina de herbario: las cepas que criaste, las mutaciones que se te colaron, tu población máxima, tus Blooms, el Contrato que firmaste. Diez cepas, tres etapas de crecimiento visibles cada una, seis mutaciones hereditarias: la colonia con la que terminás no la tuvo nadie más.

Características

  • Partidas de 25 a 40 minutos: cinco capas y un jefe anunciado desde la primera pantalla: el Jardinero, el Invernadero o el Semillero
  • Diez cepas con tres etapas de crecimiento cada una, diecinueve enemigos y seis mutaciones hereditarias que derivan mientras tu colonia se reproduce
  • Seis Contratos que cambian la física de la partida; once nodos de posbatalla, con cinco disponibles cada vez
  • Cinco verbos y nada de relleno: COSECHAR, SEMBRAR, QUEMAR, PODAR, DETONAR. Nunca multiplicás; cada carta previsualiza su resultado al pasar el mouse
  • Una lámina de herbario lista para compartir al final de cada partida, la ganes o la pierdas

Requisitos del sistema

    Mínimo:
    • SO: Windows 10 de 64 bits
    • Procesador: Intel Core i3 (doble núcleo a 2,0 GHz) o AMD equivalente
    • Gráficos: Gráficos integrados compatibles con Vulkan 1.0 u OpenGL 3.3
    • Tarjeta de sonido: Cualquier placa de sonido compatible con Windows
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